
Este museo de la guerra tiene tres plantas además del bajo, y un sótano. En la planta baja, dentro de la nave principal, en la zona del vestíbulo tienen una serie de aviones de guerra, camiones, tanques,…¡hasta submarinos!.
La primera planta está dedicada a la supervivencia naval y a la guerra secreta, además de exposiciones temporales.La segunda también alberga exposiciones temporales, además tienen un par de galerías de arte.
La tercera planta gira en torno holocausto judío, no recomendado para menores de 14 años. En la cuarta planta hay una exposición de denuncia sobre crímenes a la humanidad, vetada para los menores de 16 años.
La exposición permanente más grande se alberga en el sótano. Dedicada a la primera y segunda guerra mundial, al periodo de entreguerras, a los conflictos posteriores a 1945 y al D-Day. Tienen expuesto armamento, uniformes, banderas, cartas a los familiares, vendajes, fotografias, videos, cascos, armamento,… todo acompañado de carteles con mucha información.
Incluso, tienen un par de atracciones "Trench experience" que consiste en entrar a una trinchera que tienen recreada con muñecos humanos a tamaño real que te miran con un fusil en la mano y hasta te da miedo. La otra se llama "Blitz experience" en donde recrean la entrada a un zulo, los bombardeos sobre Londres de la primera guerra mundial (el cacharro se mueve y todo) y después sales a "pasear" por las calles desoladas y bombardeadas.
Además, no se deja fuera ningún aspecto de la guerra y se toca el lado humano de las mismas, ya que junto al armamento, los uniformes y las medallas se exponen infinidad de testimonios en forma de cartas, fotos, objetos personales y un sinfín de elementos que han mezclado sabiamente para que se tenga en cuenta que las guerra son de todo menos románticas batallas, como pueden aparecer en las películas. De lo más estremecedor es la sala dedicada al holocausto nazi, deja sin palabras por las víctimas y sin forma de entender tales mentalidades. También merece mención la guerra vista desde la perspectiva de los niños, para que se te salten las lágrimas.